Corrientes Interferenciales

Si bien la medicina sigue avanzando, también van evolucionando los tratamientos.  En este sentido, son muchas las opciones aplicadas a la medicina en diferentes áreas, tales como la fisioterapia. Asi tenemos, el uso de corrientes interferenciales en el caso de artrosis de las articulaciones profundas.  

¿En qué consiste estas corrientes interferenciales? 

En principio, y para explicarlo de forma sencilla, las corrientes interferenciales son el resultado de la superposición de dos corrientes de frecuencia media. Esta tercera corriente obtenida tiene efectos analgésicos y descontracturantes, ventajosas para tratar ciertas patologías. 

Entonces, cuando se aplican de forma simultanea dos o más oscilaciones de en un mismo punto o zona de puntos, se obtiene esta tercera frecuencia llamada interferencia. Este tipo de corriente se llama interferencial porque forma e interfiere con los tejidos en puntos donde se cruzan los campos de dos corrientes de frecuencia media diferentes.

En detalle, las corrientes interferenciales son una corriente sinusoidal alterna a media frecuencia (2500 Hz – 4000 Hz – 10000 Hz), modulada en amplitud. Esta se caracteriza por una alta capacidad de penetración en los tejidos y por una excelente tolerancia incluso en pacientes particularmente sensibles.

La acción analgésica de la interferencia bipolar, con frecuencia de modulación entre 0 y 200 Hz, puede reducirse al mecanismo de control, la estimulación del mecanismo inhibidor, el bloqueo periférico de la transmisión del dolor, la supresión de sustancias algogénicas en la región afectada, como en el caso de la corriente T.E.N.S. («estimulación nerviosa eléctrica transcutánea» o «estimulación eléctrica transcutánea»).

Al modificar la frecuencia de modulación utilizada, también es posible obtener un efecto excitomotor que contribuye al retorno del flujo venoso mediante la activación de la «bomba muscular».

¿Cuáles son las aplicaciones clínicas de las Corrientes Interferenciales?   

La corriente de interferencia se utiliza sobre todo en el campo de la fisioterapia con fines excitomotores y analgésicos, pero además evidenciando los siguientes efectos:  

  • Efectos fisiológicos:
    • Disminución del dolor gracias a la estimulación de fibras mielínicas.
    • Regulación del balance neurovegetativo, aumento de la circulación sanguínea localizada.
    • Estimulación muscular, la EMS o electroestimulación, consigue activar la contracción de un músculo, con el fin de aumentar su volumen y modificar su actividad y metabolismo. 
  • Efectos terapéuticos:
    • Efecto excitomotor: provoca la contracción de los músculos normalmente inervados y profundos.
    • Analgesia: puede causar vasodilatación que, a través del aumento del flujo sanguíneo local, eliminaría sustancias algogénicas de los tejidos.

Pero, además, este tipo de técnica en base a corrientes interferenciales, se aplica con mucho éxito en el tratamiento de enfermedades como la artrosis profunda en cadera, columna lumbar y cervical. En la Tendinitis profunda en caderas y hombros. Además de describir una serie de beneficios asociados a una mejora la circulación sanguínea, la oxigenación de los tejidos y alivio del dolor.

¿Qué tipo de Corrientes Interferenciales se Utilizan?

Hablemos entonces de la clasificación de las corrientes interferenciales en estos métodos de electroterapia. 

  • Por su metodología o forma de aplicación: en general, las corrientes se aplican en base a cuatro métodos:
    • En pulsos aislados
    • En ráfagas 
    • En frecuencia fija
    • EN cambios o Modulaciones constantes y en serie
  • Por los Objetivos:
    • Cuando se aplica la electroterapia de forma de alcanzar objetivos de: 
    • Propiciar cambios bioquímicos
    • Proporcionar un estímulo sensitivo en fibra nerviosa
    • Propiciar un estímulo motor en la fibra nerviosa o  muscula
    • Proporcionar un aporte energético de manera que el organismo absorba la energía y la utilice para cambios metabólicos.
  • Por las frecuencias:
    • De Baja frecuencia: de 0 a 1000 Hz (aprox.)
    • De Media frecuencia: de 2.000 a 10.000 Hz (aprox.)
    • Alta frecuencia: en dos bandas;
      • Radiofrecuencia de 500.000 hasta 2450 MHz (microondas)
      • Banda de la luz que incluye desde infrarrojos medios y cercanos (IR-B e IR-A) hasta el límite de las radiaciones no ionizantes en los ultravioletas tipo (UV-A).

Tipos de las Corrientes Interferenciales

  • La corriente interferencial está especialmente indicada en el caso de artrosis de las articulaciones profundas (cadera, columna lumbar), tendinopatías profundas e hipotrofia muscular de músculos normalmente inervados y profundos.
  • La corriente de interferencia se utiliza en el campo de la fisioterapia con fines excitomotores y analgésicos.

Estimulador muscular

La estimulación eléctrica muscular (EMS) o electroestimulación utiliza impulsos eléctricos para activar la contracción de un músculo, con el fin de aumentar su volumen y modificar su actividad y metabolismo. Obviamente, varios parámetros están disponibles en los distintos dispositivos existentes y la elección de estos parámetros dependerá de la finalidad de la estimulación.

Corrientes eléctricas con ultrasonidos

El dispositivo ultrasónico es un generador de ondas de alta frecuencia. El ultrasonido causa micromovimientos, o vibraciones, dentro de los tejidos. Estos últimos tienen la capacidad de aumentar la circulación sanguínea, limpiar las zonas congestionadas y, en consecuencia, promover la reducción de la inflamación, así como de los espasmos y calambres musculares. También pueden, a través de un efecto térmico en los tejidos profundos, «romper» las adherencias y reducir así la rigidez y el dolor asociados a ellas.

Efectos terapéuticos de la corriente interferencial

  • Efecto excitomotor: provoca la contracción de los músculos normalmente inervados y profundos.
  • Analgesia: puede causar vasodilatación que, a través del aumento del flujo sanguíneo local, eliminaría sustancias algogénicas de los tejidos.

Es aplicable en el tratamiento de las siguientes enfermedades:

  • Artrosis profunda (cadera, columna lumbar y cervical)
  • Tendinitis profunda: Tendinitis de cadera y hombro

¿Se pueden combinar las corrientes interferenciales con otros tratamientos?  

Dependiendo de cada caso, se suele utilizar una terapia combinada junto a la aplicación de corrientes interferenciales, para el tratamiento de distintas afecciones. Un buen ejemplo es la gran eficacia en el tratamiento de contracturas o los puntos gatillos, a nivel de las sarcómeras. Aquí, los puntos gatillo se asocian a una respuesta de las uniones neuromusculares, debido a esto se evidencia dolor, debilidad muscular e incapacidad funcional.

De ahí que el uso de corrientes interferenciales como terapia se puede combinar con otros tratamientos. De ahí que el tratamiento muscular con corrientes eléctricas se complementa a la perfección con otros tratamientos estéticos, tales como la mesoterapia, la presoterapia, la radiofrecuencia, y todo tipo de masajes. 

¿En qué consiste una sesión de corrientes interferenciales?

Luego de una evaluación profesional previa, que permita determinar el tipo de tratamiento y si existen contraindicaciones que puedan significar un riesgo para el paciente, se procede a planificar el número de sesiones y los objetivos. 

Luego se ubican y se colocan los electrodos que trasmitirán la corriente de forma estratégica en las zonas a tratar, en un intervalo de 20 a 25 minutos.  Hay que tomar en consideración que el tratamiento con corrientes interferenciales en general se emplea para tonificar y modelar grandes masas musculares. 

Donde, además, las zonas a tratar con mayor frecuencia se localizan en los glúteos, isquiotibiales, abdominales, cuádriceps y aductores. Del mismo modo, aunque no se descarta la estimulación en bíceps y tríceps, pero a través del empleo de electrodos más pequeños. Tendrá mucha importancia la dosificación en cada sesión. 

De ahí que el tiempo estimado en la duración de una sesión de corrientes interferenciales, puede ser muy variado. Se habla entonces de que puede ser desde 5 minutos hasta superar los 30 minutos. Pero, además, cabe aclarar que las sesiones de varias horas de aplicación simplemente no proceden. Esto debido a que puede ocasionar una serie de efectos de acostumbramiento o lo que también se conoce como acomodación sensitiva en el paciente.

En este mismo contexto, la dosificación de la corriente interferencial está asociada al grado de sensibilidad del paciente. De ahí que, el paciente en ningún momento deberá percibir ningún tipo de sensación o manifestación dolorosa como escozor, ardor o de calor quemante. En el caso de procesos agudos, lo más recomendable es optar por la aplicación de una dosis baja, con periodos de tiempo más bien cortos, un máximo de 10 minutos o menos. 

Hay que recordar siempre que la actitud del paciente, su disciplina y voluntad para seguir las indicaciones de cualquier tratamiento, tendrá un impacto determinante, pues permitirá favorecer los resultados. Se trata de objetivos a cumplir y el camino para alcanzarlos. Siempre es muy recomendable mantener una buena hidratación para obtener los mejores efectos en este tipo de terapias. 

Contraindicaciones

Utilice el dispositivo con precaución y de acuerdo con las recomendaciones de su profesional de la salud:

  • Localización de los electrodos: evitar las zonas del pecho, garganta y cabeza.
  • Cáncer: no usar en el área del tumor;
  • Embarazo: evitar la región abdominal y lumbar dependiendo de la etapa del embarazo;
  • Epilepsia: no aplicar electrodos en la base del cuello;
  • Pérdida de sensibilidad: se altera la percepción de la corriente.

Beneficios

  • Mejora la circulación sanguínea;
  • Mejora la oxigenación de los tejidos;
  • Alivia el dolor.
  • Principales indicaciones para el uso de corrientes interferenciales:
  • Dolor asociado con la osteoartritis;
  • Dolor en la espalda o en la región lumbar;
  • Inflamación;
  • Dolor agudo;
  • Dolor asociado con una lesión musculoesquelética (esguince, tendinitis, etc.);
  • Edema en la rodilla o tobillo.

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