Hiperhidrosis o Hipersudoración

El término hiperhidrosis indica una secreción excesiva de sudor; puede ser generalizada, circunscrita y aparecer como resultado de factores ambientales o emocionales. Otras causas de hiperhidrosis pueden ser endocrinas (hipoglucemia, hipertiroidismo), dietéticas (alto consumo de alimentos o suplementos que contengan cafeína, capsaicina u otros agentes termogénicos), farmacológicas (antipiréticos, colinérgicos, antidepresivos, anfetaminas) y vegetativas (hiperhidrosis inducida por vómitos, náuseas o dolor).

El sudor y la sudoración

La sudoración, como sabemos, es un fenómeno fisiológico, que se da especialmente en los meses de verano. Si en condiciones normales nuestro cuerpo produce alrededor de ½ litro de sudor al día, cuando la temperatura sube significativamente podemos llegar a expulsar más de dos litros por hora. Si el cuerpo demuestra su extraordinaria capacidad de sudoración en el momento equivocado, la transpiración puede llegar a ser particularmente molesta y embarazosa.

Causas de la hiperhidrosis

La hiperhidrosis es, por lo tanto, un obstáculo importante para las relaciones sociales, así como una posible indicación de un estado patológico. Cuando es causada por un fenómeno idiopático (cuyas causas se desconocen), se denomina hiperhidrosis primaria; cuando, por el contrario, es la manifestación de un proceso patológico (hipertiroidismo, enfermedades psiquiátricas, obesidad, terapia hormonal o alteraciones endocrinas vinculadas, por ejemplo, a la menopausia), se denomina hiperhidrosis secundaria.

La ubicación del problema es una primera pista de diagnóstico importante. Si la sudoración excesiva se extiende a toda la superficie corporal (hiperhidrosis generalizada), es probable que exista un problema endocrino, como hipertiroidismo (producción excesiva de hormonas tiroideas), farmacología, fiebre, etc….

Los estados emocionales están generalmente implicados en la aparición de la hiperhidrosis local, que se encuentra con predilección en la palma de las manos, en las plantas de los pies, en la zona axilar y en la frente. Aunque la sudoración excesiva en las extremidades suele estar asociada, la hiperhidrosis axilar puede existir por sí sola. En este último caso, el trastorno es casi siempre una expresión de irritabilidad emocional.

Otras alteraciones patológicas de la sudoración son la cromohidrosis (sudoración coloreada que tiñe la ropa con la que entra en contacto de amarillo) y la bromidrosis (sudoración maloliente debida a la mayor descomposición del sudor apocrino por la flora bacteriana de la piel).

Tratamientos para la hiperhidrosis

Dado que la hiperhidrosis causa considerables dificultades sociales y ocupacionales (por ejemplo, una actividad que requiere una precisión manipuladora considerable), es importante establecer una vía terapéutica adecuada. En primer lugar, es necesario excluir todas las formas secundarias por medio de una anamnesis precisa y otras, posibles, investigaciones diagnósticas tales como análisis de sangre.

Ropa y desodorantes

Además de las prácticas higiénicas normales, debe evitarse el uso de ropa demasiado ajustada, especialmente de fibras sintéticas.

En las farmacias se pueden encontrar desodorantes especiales de larga duración, capaces de limitar las molestias gracias a la presencia de cloruro de aluminio. Especialmente indicados para la región axilar, también pueden ser preparados por el farmacéutico (20% de soluciones en alcohol absoluto). En este caso, la aplicación local, que debe realizarse preferentemente antes del descanso nocturno, debe cubrirse con una película de papel y retirarse por la mañana con un lavado posterior de la zona afectada. En algunos casos, el cloruro de aluminio puede causar manifestaciones tópicas desfavorables (enrojecimiento, picor).

Iontoforesis

La iontoforesis también puede producir anhídrosis temporal (pérdida de la capacidad de producir sudor), si la estrategia antitranspirante con desodorantes especiales no ha dado los efectos deseados. La iontoforesis, realizada de forma ambulatoria, consiste en conectar un generador de corriente de baja intensidad a dos cuencas de agua (en las que se sumergen las manos o los pies del paciente), o a dos hisopos húmedos para su aplicación en las axilas o la frente. El flujo de las cargas de energía generadas por el dispositivo actúa oscureciendo los conductos de las glándulas sudoríparas durante un cierto período de tiempo. La eficacia de esta técnica terapéutica en el tratamiento de la hiperhidrosis es variable, generalmente buena para los casos más leves y menos apreciable en las situaciones más intensas.

Medicamentos

La terapia farmacológica de la hiperhidrosis emocional se basa en el uso de sedantes y ansiolíticos, que pueden limitar la emocionalidad excesiva, pero también reducir el umbral de vigilancia y causar somnolencia. El tratamiento general también puede utilizar anticolinérgicos, pero los resultados son inconstantes y los efectos secundarios a menudo insoportables a largo plazo.

Toxina Botulínica o Botox

El tratamiento estrella de la Hiperhidrosis de forma no quirúrgica es la toxina botulínica o BOTOX.

Esta toxina es ideal para la Hiperhidrosis debido a que su presencia imposibilita que las terminaciones nerviosas liberen acetilcolina reduciéndose drásticamente la producción de sudor. La acción de la toxina comienza a los 3-4 días y se nota en una disminución en la cantidad de sudor . Sólo después de 4-6 meses de la inyección hay una reanudación gradual de la actividad secretora y en muchos casos un solo tratamiento por año es suficiente.

El tratamiento consiste en múltiples inyecciones locales de toxina botulínica muy poco dolorosas en el caso de las axilas y viene a durar unos 30 minutos.. Las inyecciones de toxina botulínica para tratar la hiperhidrosis deben ser más superficiales que las utilizadas para suavizar las líneas de expresión.

El paciente puede hacer vida totalmente normal nada más terminar el tratamiento.

Cirugía

Finalmente, en caso de hiperhidrosis drástica e incapacitante, se proponen intervenciones quirúrgicas adecuadas, realizadas bajo anestesia local y basadas en la extirpación de las glándulas sudoríparas o la interrupción de su inervación simpática.

Cuándo contactar a su médico

Consulte a su médico si la sudoración interfiere con las actividades diarias o si de repente experimenta un aumento en la producción de sudor.

Muchas personas con hiperhidrosis se sienten demasiado avergonzadas para ver a un médico, o sienten que la condición no puede ser mejorada, pero no lo es, hay posibilidades terapéuticas reales.

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